El Novio y la Novia deben encontrarse.

I. Introducción.

Este será el escrito más difícil que he publicado. Por un mes entero, y tenía que ser el mes de mayo, he entendido tantas cosas… Es aparente que nuestra Madre estuvo muy ocupada y también lo estoy escribiendo mientras rezo la Novena del Espíritu Santo. Algunos de ustedes puede que se hayan preguntado ¿por qué quiero parar de escribir estos “blogs”? Sí, durante la novena a San José y con su intercesión, sentí que debía continuar “por un tiempo”, como así lo escribí… aunque estaba lista para no hacerlo en cualquier momento. ¿Pero por qué?

1. Porque hoy escribiré acerca de cosas que pueden causarles dolor… y mi intento original es de construir el Reino de Dios con amor. También podría confundir a algunos con mi falta de teología, y podría hasta ofender o avergonzar las autoridades eclesiásticas.

2. Además, ya que he podido compartirles todo lo que sé acerca de la misericordia de Dios en mi vida, muy poco podría añadirse. Sería una repetición. El mensaje de Su misericordia permanecerá en este sitio en ciberespacio por algún tiempo, y en ese sentido, la proclamación de Su misericordia continuará.

3. Además, de mi parte y muy dentro de mi alma siento que este “blog” completará todo lo que se me ha pedido que comparta con respecto al mensaje de la misericordia en mi vida. Si algún día tengo que continuar con otro formato o con el mismo, necesito recibir un llamado nuevo en cualquier forma que el Espíritu Santo lo quiera mandar. Por lo tanto y después de mucho discernimiento y oración, este será el último blog.

Este sitio estará disponible hasta el final de Octubre del 2009. Este “blog” será largo (o dos en uno),  ¡pero tendrán bastante tiempo para leerlo….!

II. La vía de la misericordia

Así que comenzaré compartiendo lo que he aprendido recientemente y que ha sido de gran valor para estos tiempos presentes. Fui llamada a leer en el Antiguo Testamento, los libros de Macabeos, y los cuales había leído antes y varias veces, pero ahora, su contenido me llegó con un significado diferente. El libro de 2 Macabeos comienza con la persecución de los judíos 124 años a.C. Parece darnos un ejemplo similar a lo que la Iglesia Católica está pasando en este momento… En el capítulo 6 el Templo es profanado . Verso 6: “No se podía celebrar el sábado, ni observar las fiestas patrias, ni siquiera declararse judío”. Pero en los versos 12-16, se encuentran los propósitos de esta persecución. à “Pido a los que lean este libro que no se escandalicen por estas desventuras (Yo pensé en las leyes nuestras  que quieren ser furiosamente cambiadas para establecer la muerte de muchos…);  deben pensar que esto ha sucedido no para nuestra ruina, sino para corrección de nuestro pueblo. En realidad, es señal de gran misericordia no dejar sin castigo a los pecadores, sino aplicárselo prontamente. Para castigar a las otras naciones el Señor espera con paciencia a que lleguen al colmo de su maldad. Con nosotros, en cambio, Él se conduce de manera muy diversa: no espera a que nuestros pecados lleguen al colmo para no tener que castigarnos hasta el extremo. Por eso no retira su misericordia de nosotros, y aunque educa a su pueblo por medio de la adversidad, nunca lo abandona. “

I cuando Judas Macabeos y su gente se dieron cuenta de sus problemas, él secretamente los reunió y juntos oraron2 Mac 8: 2-5. “Rogaron al Señor que se fijara en su pueblo pisoteado por todos, y que se compadeciera del templo, profanado por los malvados; que Se apiadara de la ciudad devastada y casi arrasada; que escuchara el clamor de la sangre derramada; que se acordara de la muerte injusta de niños inocentes y de las blasfemias proferidas contra su nombre (como la obra de teatro Corpus Christi) y que manifestara Su ira contra los malvados. Cuando el Macabeo organizó a su tropa, se hizo invencible para los paganos, pues el Señor había cambiado Su ira en misericordia. ¡Guau! En el capítulo 10: 1-3. “El Macabeo y los suyos se apoderaron del templo y de la ciudad con la ayuda del Señor; destruyeron los altares levantados por los paganos en las plazas públicas y bosques sagrados; purificaron el tempo e hicieron otro altar.” (¿Necesitamos nosotros hacer lo mismo, organizarnos y restablecer y purificar nuestros templos internos para obtener Su misericordia?)

Bajo la misericordia de Dios, Judas continuó luchando con su gente  ¡y vean lo que pasa! 2 Mac 13: 9-14. “El rey venía con sentimientos feroces dispuesto a tratar a los judíos peor que a su padre. Judas, al saberlo, mandó al pueblo a que invocara a Dios día y noche, para que una vez más viniera en ayuda de los que iban a verse privados de la ley, de la patria y del templo, y para que no dejara caer en las manos sacrílegas de los paganos al pueblo que comenzaba a vivir tranquilo. Y todos se pusieron a invocar al Señor misericordioso continuamente con gemidos, ayunos y oraciones durante tres días. Judas los animó y les mandó que se mantuvieran listos junto a él. Después de consultar a los ancianos, decidió tomar la ofensiva y salir a resolver la situación antes que el ejército del rey entrara en Judea y se apoderara de la ciudad. Lo puso todo en manos de Dios, se encomendó al creador del universo…. (Judas procedió con su gente a luchar en varias batallas y eventualmente las ganó contra el enemigo).

Esta historia revela cómo los judíos de aquel tiempo se confiaron en la Misericordia de Dios (124 a.C), y también nos muestra cómo oraban día y noche por misericordia…  ¿Deberíamos nosotros usar este ejemplo como una señal para nuestros tiempos? ¿Deberíamos terminar con esta lucha de defender y de preservar los derechos de la “vida” usando como arma la misericordia de Dios? Y recordemos siempre que cuando pedimos Su misericordia, esto no es un eslogan o una palabra repetitiva… No. Lo que en realidad estamos diciendo es, “Papito y Jesús, ámanos como una mamá ama a su  bebé.” Él, Quien es todo amor, se mueve con nuestra plegaria telegrafiada en tal forma y nos manda respuestas inmediatamente. Hemos tenido profetas recientes (Sta. Faustina y Juan Pablo II) quienes nos han recordado que la misericordia de Dios es la respuesta para nuestras calamidades… Entonces, ¿por qué no nos organizamos y la pedimos día y noche?

Claro, debemos recordar que para OBTENER Su misericordia no se trata solamente de palabras. Tenemos que CONFIAR en Él, en Su amor, y Judas y su gente son buenos ejemplos. También sabemos qué significa confiar … y como lo reporté antes con la ayuda del Padre Stefanowicz, quien lo extrajo de las experiencias de Sta. Faustina en su Diario (abril 21), esta confianza tiene que ver con obedecer la voluntad de Dios: amar a Dios con nuestra mente y todo nuestro corazón y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. La pregunta se mantiene: ¿estamos listos a tomar este reto? ¿Estamos listos a finalmente desistir de resistir Su voluntad, especialmente en lo que respecta a nuestras cruces de cada momento, y tratar de amar a nuestro prójimo en obra y espíritu y a todo dar? A mí me parece un trato hecho si nos dedicamos a perfeccionar nuestro “sí” a Su voluntad abrazando nuestras cruces fuertemente, y a perfeccionar nuestro amor al prójimo (aún someterse a dar nuestras vidas por ellos), para que Su  misericordia nos de la victoria AHORA…

Como recuerdan, el domingo de la Fiesta de la Divina Misericordia (abril 19), yo recibí este llamado a pedir misericordia para mí para amar a mi prójimo, y a pedir misericordia por ellos para que amen a Dios. Y en este mes de mayo, este tema del amor al prójimo has sido revisado como nunca antes… ¡Así que encontré este consejo de Jesús en los evangelios de las Misas de mayo 14, 15 y 17! Tres días seguidos escuchamos a Juan 15: 12-13. “Mi mandamiento es éste: ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos.” PERO yo había recibido estos mismos versos el 8 de mayo, mucho antes de estas tres Misas, y ya había llamado al Espíritu Santo para que me instruyera ¿en qué consiste dar mi vida por mis amigos en el 2009?

Su respuesta a continuación y como la percibí días más tarde.

III. La vía del discipulado

El día de las Madres, 10 de mayo, había recibido un regalo de Dios, y esto es dos días después de mi pregunta al Espíritu Santo

Lucas 9: 22-23. “Luego les dijo que el Hijo del Hombre tenía que sufrir mucho, que sería rechazado por los ancianos (yo debo sufrir lo mismo), los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley (aún dentro de la Iglesia); que lo matarían (sería humillada con muerte de mi ego) y que al tercer día resucitaría (que al final me santificaría). Entonces se puso a decir a todo el pueblo.  ‘El que quiera venir en pos de Mí, que renuncié a sí mismo, que cargue su cruz de cada día y me siga.’ “ (lo que significa hacer lo que él hizo, a dar su vida por nosotros).

 En el verso 22, Él da ejemplos de qué cruces encontrará y en verso 23, Él prescribe el currículo para poder graduarse de la escuela del discipulado. Las dos informaciones no tiene conexión entre ellas, a no ser que Él esté diciendo à “Cuando las cruces se hacen muy pesadas (como en los tiempos presentes en los Estados Unidos), vivan el discipulado.” Así que debemos radicalmente purificar nuestros templos interiores a través de vivir un discipulado en acción, y así obtener Su misericordia para remediar estas masacres. Claro, la palabra clave es seguirlo a Él… y Él dio Su vida por nosotros…He ahí que yo encontré la conexión… Explorando este tema más allá, los pasos para ser discípulos  son a veces tan exigentes (por ejemplo, la auto-negación), que ellos pueden representar la forma de dar nuestras vidas por nuestros amigos así como Él lo hizo… Y entonces entendí que el tiempo ha llegado cuando no podemos solamente protestar y hablar a favor de los bebés que son aniquilados por el aborto. Tenemos que hacerlo dando nuestras vidas por ellos al practicar la forma radical de auto-negación, abrazando nuestras cruces y siguiéndolo a Él hasta el Calvario… mientras confiamos en Su amor, esto es haciendo la voluntad de Dios en todo y amando al prójimo sin titubeos, sin dudas y a cualquier costo, de manera de que Su misericordia pueda ahogar por sí decirlo, a este paganismo con Su amor en acción que es Su misericordia…

Poco después, en el mismo Día de las Madres, fui guiada a una página de la “Imitación de Cristo”… Y era la misma enseñanza…

Libro 3. Capítulo 25.

1. Cristo: mi pequeño, Yo he dicho, “Mi paz les dejo. Mi paz les doy.” (Juan 14:27) Todos los seres humanos desean la paz; pero no todos hacen lo necesario para obtenerla. Mi paz se encuentra entre los  humildes y pobres de corazón; encontrarás tu paz siendo paciente. Si me escuchas y si sigues Mis Palabras (lo que significa seguirlo a Él), gozarás de paz.

2. Discípulo: ¿Qué es entonces lo que debo hacer, Señor?

3. Cristo. En todo momento pon atención a lo que estás haciendo y a lo que estás diciendo, y desea que tu intención sea complacerme a Mí solamente (clara referencia a la auto-negación)… No pienses entonces que has encontrado la paz sólo si no tienes sufrimiento, y tampoco que todo anda bien cuando nadie se te opone; ni que tampoco has llegado a la perfección si todo sale como tú quieres. No te imagines que seas una persona privilegiada y particularmente amada por Dios, sólo porque sientes gran fervor y devoción. No es en tales cosas que se reconoce al amante de la virtud, ni tampoco la perfección y progreso espirituales consisten en estas cosas.

4. Discípulo: ¿Y entonces en qué consiste, Señor?

5. Cristo. En abandonarte con todo tu corazón a la voluntad de Dios, y en no tratar de encontrarte a ti mismo en cosas grandes o menores, en determinado tiempo o en la eternidad (auto-negación)… Y si llegas a un estado cuando las consolaciones interiores desaparecen, y puedes mover tu corazón a sufrir todavía más, si Dios así lo quiere (abrazar las cruces) – sin considerar una injusticia el que tú sufras tanto, sino aceptando la justica de Mis decisiones – y sí todavía alabas mi Santo Nombre, entonces sí que estás caminando en la verdadera vía de la paz, y puedes tener sin duda la esperanza de verme cara a cara con gozo infinito en el reino del cielo. (Fin)

Se me hizo claro que nosotros, los miembros de la Iglesia Católica tenemos que purificar nuestros templos con nuestro abandono a Su voluntad y como nunca antes, cada uno en su vocación, mientras abrazamos nuestras cruces y las aceptamos como una señal de que estamos dispuestos a dar nuestras vidas por nuestros hermanos y hermanas… Esto no puede continuar siendo una guerra de palabras y opiniones acerca de por qué es un pecado el sacrificio de los niños en el vientre de la madre, o la práctica de la contracepción para ayudar al Gobierno a economizar dinero como la Presidente estadounidense de la Cámara de Representantes ha sugerido, o permitir la eutanasia como una forma de economizar dineros en salud pública en el nombre de “cuidado que conforta.”  Esto no pueden ser sólo grupos que protestan contra las atrocidades cometidas contra el “derecho a vivir”. ¿Por qué? Porque estas prácticas no pueden por sí solas extraer la Misericordia de Dios para ganar esta batalla…

Nuestras protestas y marchas ayudan pero son medios humanos, sólo escaramuzas.; la verdadera batalla se gana con nuestra propia transformación en Cristo, cuando nos convertimos en sus discípulos de acuerdo a Su definición. Esta batalla es entre Satanás y nosotros y necesitamos medios sobrenaturales para ganarla. ¡Necesitamos Su misericordia! Es un hecho simple. Pero ¿cómo podremos embarcarnos todo el tiempo en esta práctica de discipulado, y momento a momento? Yo no puedo forzar a otros a responder a este llamado… Tiene que comenzar conmigo y sin importarme lo que otros hagan o no. Aquí les presento algunas ideas de cómo hacerlo.

IV. Construcción de un Trono de Misericordia interno – Abandono, momento a momento a la Divina Providencia – Renovación de mi templo interior.

Yo necesito construir un altar nuevo, y purificar my alma por la forma en que conformo mi vida a la de Jesús, confiando en Su amor, obedeciendo Su Palabra, convirtiéndome en Su discípula y pidiéndole Su misericordia, día y noche para poder hacerlo. En realidad, Jesús nos pide que purifiquemos nuestros templos internos y que le construyamos un nuevo altar así como Judas Macabeos lo hizo. De otra forma, nuestra oración sin seguirlo como Él nos lo pidió, se convierte en simples palabras mientras nuestros corazones están lejos de Él, cómo Jesús mismo se quejó… Así que comencé a practicar el discipulado con un plan para cada presente momento, pero con mucho más entendimiento de lo que estaba haciendo, porque por muchos años lo había practicado debido a su gracia que me movió a hacerlo, y sin embargo, sin tener consciencia de su importancia para las necesidades  del mundo entero…

A.-AMOR DE DIOS: total abandono a Su voluntad.

I. DEBO OLVIDARME DE MÍ MISMA; debo negarme a mí misma en cada presente momento. ¿Pero cómo hacerlo? Cuando siento la necesidad de posesiones, poder, seguridad material, y cuando las pasiones de la vida llegan, debo volverme y decir, “Jesús, ten misericordia de mí, una pecadora”. Y esto debe ser dicho dentro del contexto de saber sin lugar a dudas que la misericordia de Dios es suficiente, que el amor de Dios puede cubrir todas mis necesidades. Todo esto depende en cómo yo manejo cada presente momento, alejándome de mí misma y acercándome a Dios. Este abandono es el nuevo altar donde momento a momento my confianza en Su misericordia es ofrecida con el objeto de obtenerla para el mundo entero. 

Pero me di cuenta que necesitaría ayuda sobrenatural, y por lo tanto debía pedir los Dones al Espíritu Santo de Temor de Dios (practicando las obras buenas propias de una vida intachable y ocupándome de conocer la Verdad). El don de Piedad (aquel que mueve mi corazón a ofrecer reverencia Dios para que me ayude con esta tarea). El don de Consejo (el que eleva la virtud de la prudencia, para así yo poder escoger el curso de acción más correcto en cada situación, especialmente cuando me quedo perpleja de cuál es la escogencia correcta. También me produce un deseo de actuar siempre en una forma que promueve mi santificación, de acuerdo a la voluntad de Dios).

2. DEBO ABRAZAR MI CRUZ, no sólo la producida con la práctica de auto-negación, pero además ofrecer silencio antes todas las cruces de cualquier origen (como acciones en contra mía o memorias tristes de lo que me han hecho). Debo negarme a perder el tiempo tratando de ver cómo escapo de la cruz o de la gente que las trae. Debo decir que sí a todo lo que es difícil, A TODO, con acción de gracias, y siempre buscando estar presente ante Dios en mi templo interior en total obediencia a Su voluntad, como una prueba de que estoy buscando unión con Él.  

Debo pedir por el don de Fortaleza para ayudarme en esta resolución (este don me da firmeza en hacer lo que es correcto y bueno, especialmente en la presencia de obstáculos y aflicciones). También necesito el don de la Sabiduría (lo cual es nada menos que la unión contemplativa y amorosa con Dios, permitiéndome ver las cosas con una perspectiva divina. Por lo tanto, es el don más perfecto de todos, ya que refuerza mi fe, fortifica mi esperanza y perfecciona mi caridad, promoviendo así la práctica de la virtud en su grado más alto). El don de Conocimiento completará esta ayuda que necesito (porque está centrado completamente en el misterio supremo de Cristo y Su Cruz, revelando el significado de cada vida humana al darnos la certitud de que todas las cosas están ordenadas por Dios en Cristo, y que la vida eterna significa conocer a Dios Padre y a Jesús)

B. AMOR AL PRÓJIMO como Jesús los ama.

DEBO DAR MI VIDA POR MI PRÓJIMO. Cada vez que sufra persecución en lo más mínimo o grandemente, en acción a través de recordar cruces pasadas, debo inmediatamente darle el dolor a Dios en la patena que está siendo elevada en ese momento en cualquier Misa en el mundo, y ofrecerlo en unión con el Sacrificio del Cordero de Dios por la salvación de esta o estas personas. Y esto puede ocurrir con simplemente oír blasfemias por televisión. Debo seguir con una afirmación inmediata de mi perdón, lo cual presupone y como mejor pueda, de no pensar más en esto, de manera de purificar mi corazón de cualquier mal sabor que pueda haber quedado oculto, y esto último pueda significar un acto callado de falta de perdón. Este acto unido a una seria vida de discipulado con las  gracias que trae, será suficiente para cumplir con el llamado a dar mi vida por otros.

Los Frutos del Espíritu Santo de caridad, paciencia, bondad, generosidad, mansedumbre y control de sí misma, me ayudarán en este trabajo, y por lo tanto, debo pedirlos cada día.

C. SATANÁS SIEMPRE CERCA.

También entendí cómo Satanás trabaja y cómo este acto de dar mi vida en esta forma radical por mis hermanos y hermanas, lo desarmará… Él no puede hacer mucho más porque mi sacrificio por mi prójimo a él no le conviene… y no tentará más a mi prójimo contra mía porque me obliga a orar por ellos, ni me tentará a mí a buscar venganza. El don de Entendimiento me asistirá en detectar estas tentaciones, y debo pedirlo diariamente al Espíritu Santo (ya que este don perfecciona mi fe al permitirme penetrar en el significado de Verdades reveladas en forma que transciende mi  razón humana. Por fe conozco estas verdades, pero por el don de Entendimiento puedo apreciarlas y saborearlas, y en esta forma puedo detectar las mentiras de Satanás acerca de lo que es verdadero y qué es lo que no proviene de Dios)

También entendí que nuestras vidas se pasan siempre en ruta al Calvario, y que debo estar enfocada en obedecer las leyes de Dios, las cuales también purifican nuestros templos interiores. Como en los tiempos de Macabeos y su gente, debo continuar haciendo todo lo necesario para purificar mi templo con este dar la vida por mi prójimo constantemente y en la forma explicada anteriormente, porque en esta forma llego a amarlos como Él los ama… y no solamente amarlos como yo me amo a mí misma. Este amor es el más  grande que les puedo dar, y en esta forma, confiando en Él plenamente (amándolo y a mi prójimo en su máxima expresión) cuando le pido misericordia por ellos, la recibirán… y volverán a Él… Já. ¡Esto es evangelización 101!

D. Una vida de oración.

Debo orar en todas las formas posibles, la Santa Misa representando la mejor forma, pero también pidiéndole constantemente por Su misericordia para que con la ayuda del Espíritu Santo (Dones y Frutos) yo pueda vivir cada presente momento en esta nueva forma radical. Si me encuentro pensando mucho en algo me que duele, me debo arrepentir y pedirle que no cambie nada, ya que Su justicia es perfecta. También rezaré por muchos con mi Rosario comunitario  combinado con la coronilla de la Divina Misericordia.

E. Frutos de esta forma de vida.

Se obtiene una libertad que lleva a una felicidad profunda. Por ejemplo, cuando estaba mirando partes de un partido de basquetbol en las semifinales de la conferencia, me encontré ardiendo en amor por los  jugadores y fanáticos… y esto automáticamente me llevó a rogarle a Dios por Su misericordia por todos ellos. Y esto pasó en otras ocasiones.  En el domingo del fin de semana en mayo que se recuerda a los soldados caídos en las guerras, estábamos cantando en la Misa, “América, la más bella y bonita”, y sentí un gran amor por los Estados Unidos: sus montañas, ríos, lagos, bosques, todo lo bello en ella y más que todo, por sus hijos. ¡Que el Señor bendiga a America! También sentí mucho amor por todos alrededor… Comprendí que porque estaba practicando este discipulado radical por tantos años debido a la misericordia de Dios en mi vida, me había llevado a encontrarme con Jesús en todos mis hermanos y hermanas, aunque fuera por unos momentos. Me lo encontré como niña pero esto era apenas un comienzo…. A través de los años necesitaba muchas purificaciones (persecuciones), de manera de poder encontrármelo en mi prójimo, ¡para poder así amar aquellos sin importarme sus pecados contra mí! También necesitaba aprender cómo seguir a Jesús, necesitaba asistir a Su escuela de discipulado, ¡de manera de que Su misericordia pudiera revelarme Su amor de esposo para mí, y para mí estar purificada lo suficiente para recibirlo!

V. Amor de esposos –  Celebración de una boda.

Yo entendí mucho más: sentí que este amor ardiente por diferentes personas, era en realidad Su amor por ellos pasando a través de mí y me sugirió cuánto Su Sagrado Corázon arde por nosotros. Es como un fuego. Por amor nos creó en forma única sin repeticiones. Por amor vino como un bebé. Por amor personalmente nos enseñó cómo regresar a Su Corazón. Por amor, el Espíritu Santo instó a 4 discípulos a escribir Sus enseñanzas en los evangelios para nuestra instrucción en futuras generaciones. Por amor murió por nosotros. Y el amor continúa consumiendo Su Corazón por cada uno de nosotros, hasta que nos recupere y lleguemos a vivir con Él eternamente. ¡Guau!

Y poco después de di cuenta de algo más que nunca antes había entendido. Mi encuentro original con Cristo que había ocurrido por gracia a la edad de 6 y medio años, fue lo que  me protegió de desesperarme durante una vida  llena de persecuciones y rechazos en trabajos, en la casa, y a veces de gente religiosa, detalles de lo cual no puedo revelar por respeto a mi prójimo. Pero este encuentro, este primer amor de una niña por su Dios tenía que madurar, y en su tiempo (después de muchos años),  me encontré que no anhelaba o suspiraba más por amores humanos… Al contrario, podía amar y perdonar aquellos que no me entendieron, aunque ese amor a veces sólo consistiera en paciencia y resignación por las cruces que habían puesto sobre mis hombros. O sea, la necesidad por amor humano había perdido casi todo su poder. Finalmente entendí por qué en los últimos más o menos 15 años, la soledad había desaparecido de mi vida… ¡Aún más, ya casi no me recuerdo cómo se siente estar sola! ¡Qué gracia tan maravillosa! Yo me pregunto si Él nos da un corazón totalmente nuevo como uno de los profetas del Antiguo Testamento lo anunció!

En otras palabras, Su amor había sido suficiente. Un gozo interno inexplicable se apodera de mí casi todo el tiempo y sin razón alguna, aún en momentos de sufrimiento. Entonces comencé a recordarme de mis calamidades cuando me dejaron ir de trabajos sin razón aparente alguna y usando mentiras, y cómo tuve que tomar posiciones temporales para poder contribuir a las necesidades económicas de mi casa. Ahora me doy cuenta que en todos estos tiempos, sólo Dios fue suficiente, y entonces me recordaba  las famosas palabras de Sta. Teresa de Ávila, la madre spiritual de mi infancia, “Que nada te turbe, que nada te espante. Quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta.”

Estos recuerdos me llevaron a los tiempos en que trabajaba también temporalmente por semanas o meses en tres Estados diferentes, y siempre me encontraba yendo a la Misa diaria si había una en la tarde en el pueblo o ciudad adonde me alojaba. En el primer día de trabajo en un lugar nuevo, le preguntaba a las enfermeras católicas de sala de operaciones acerca de iglesias católicas alrededor. Siempre buscaba capillas con adoración perpetua del Santísimo Sacramento, y  las visitaba a menudo. Para entonces Él en muchas formas era como mi Novio o Esposo, y mi alma lo extrañaba, aunque es hasta muy recientemente que entiendo lo que pasaba. Como anestesióloga, esposa y madre, siempre encontré tiempo para orar, ya sea en la sala de operaciones o si estaba viajando a trabajar, en el cuarto del hotel adonde me hospedaba. Compraba casas lo suficientemente grandes para designar un cuarto como área de oración… Cristo había venido a encontrarse conmigo cuando niña, y por gracia, esta relación continuó creciendo y se convirtió en una forma de vida. Él se había convertido en el compañero de mi alma…, pero de nuevo, ¡yo nunca pensé mucho de lo que estaba pasando! Era como una forma normal de mantener esta relación… No cabe duda que Él mismo plantó todo esto en mi corazón.

En otras palabras, Cristo se había convertido en mi Esposo en el sentido completo de la palabra. Él se posesionó de mi alma en tal forma que no tenía necesidad de buscar amor y apoyo emocional en otras partes. Debo agregar que este amor es tan completo, tan perfecto, y que llena mi alma en tal forma que ni hasta suspiro por las cosas del mundo como antes lo hacía. El interior de mi corazón se siente tan satisfecho, tan lleno de tranquilidad todo el tiempo, que las ataduras por cosas mundanas desaparecen. Pero hay un problema: finalmente he sentido que no pertenezco a este mundo y que soy como una “extraña”. Y así lo entendí  al recibir una gran lección esta semana pasada del Padre Dubay en su serie, “La Iglesia: Plan de Dios”, y aquí les escribo algo de lo que dijo.

“Este programa enfatiza precisamente la intimidad, el amor intimo entre Dios y especialmente la Palabra Encarnada y nosotros, y esto para analizar esta intimidad interpersonal, o que cada uno de nosotros está llamado a ser íntimo con el Señor mismo… La Iglesia y el Señor están locamente enamorados entre sí (o deberían estarlo), así que se convierte en un matrimonio divino. El Nuevo Testamento presenta esta relación de la Palabra Encarnada, Jesús, con la Iglesia, como si la Iglesia fuera otra persona. Y la Iglesia está hecha de seres humanos. La esencia general de esta virgen novia de Cristo es que ella está anonada con la “belleza” del Señor, y recuerden que la Verdad se consigue a través de la belleza de algo. Uno puede saber que algo es verdadero por su belleza.” (Fin de cita). Él también se refirió a cómo esta virgen novia de Cristo (la Iglesia) considera una prioridad esta intimidad con la Trinidad.

VI. CUADRO DIAGNÓSTICO DE LA RAZÓN DE NUESTRA PRESENTE DISIPACIÓN

Después de este cuadro claro del Novio en mi vida, no tenía idea que habría otro dolor que debía entender… Con horror y un dolor profundo me di cuenta que nosotros como Iglesia nos mantenemos haciendo cosas para encontrarnos con Cristo, pero no vemos grandes frutos, y aún así, continuamos haciendo lo mismo… Como lo dije antes, nosotros como encargados de nuestras almas, tenemos que checar qué es lo que no rinde fruto. Después del Concilio de Vaticano II, salimos en estampida con estudios de la biblia pero estos se quedaron en nuestras cabezas y nunca llegaron al corazón. También, retiros personales o en grupo se multiplicaron y dejaron sólo cambios temporales… Nuestras mentes no se comprometieron a obedecer la Palabra. Y no estoy pasando juicio. Es un hecho histórico que hemos visto mermarse el número de vocaciones sacerdotales y hasta  nuestras instituciones católicas, de tiempo en tiempo nos muestran gran disipación. Nosotros los católicos fuimos clave para elegir a un presidente que no le da importancia  a la vida como Dios lo hace. ¿Quieren más ejemplos? Debe haber algo que no estamos haciendo bien. ¿Pero qué es?

Aquí quiero hacer una pausa y darles mis ideas como la ex administradora en asuntos de salud y como médico adiestrada a pensar en términos de hacer diagnósticos, y así compartir qué es lo que yo creo es la causa principal.

A la mayoría de nosotros nos falta un encuentro con Cristo. No estamos entendiendo CÓMO ser Novias, ¡cómo buscar ese amor propio de los novios! Debemos destacar en nuestras parroquias cómo crecer en este “encuentro personal” con el Crucificado. En mi experiencia, tratando de vivir el discipulado en todos sus sentidos y radicalmente… con auto-negación momento a momento y no sólo cuando nos acordamos, con el abrazo de nuestras cruces y siguiéndolo, así es como lo ENCONTRAMOS. Aún más, ambos sacerdocios, ministerial y común, deberían tener experiencia con este Hombre/Dios como el amante… Cristo vino a guiarnos a ese encuentro y dejó una iglesia para mediarlo. ¿Qué estamos esperando?

 

Siguiendo los pasos del Maestro (como verdaderos discípulos) eventualmente nos lleva a este encuentro, Su amor de esposo, ¡y de ahí en adelante no hay regreso posible! Entonces, adhesión a las enseñanzas de la Iglesia es automática. Tener la misma mente que la Iglesia se convierte en un proceso taaaan lógico porque es Su Iglesia, y esta intimidad personal con el Novio, nos trae una intimidad sobrenatural con Su Novia. Y entonces sí,  a través de su gracia y su misericordia, nos convertimos en un solo Cuerpo en Cristo, donde nos pertenecemos unos a los otros pero en acción, ¡y no como un eslogan  barato…!

VII. Posibles razones por las cuales estemos bloqueando esta invitación a esta intimidad, a esta fiesta de bodas à Su amor de esposo.

Yo sospecho que la mayoría de los católicos no se embarcan en una aventura tan seria de este tipo por las siguientes excusas:

1) Muchos ignoran que la intimidad con Dios es el termóstato de nuestra espiritualidad, y peor que eso, ni saben que tienen derecho a ese íntimo amor obtenido por la Sangre del Cordero de Dios.

2) De aquellos que lo saben, algunos lo consideran un privilegio de unos pocos. No es así, porque Dios es todo justicia y no excluiría a algunos de su banque de amor y al cual todos somos invitados en el momento que nos creo por amor y para que lo amáramos. Él solo requiere que estemos vestidos apropiadamente – esto eso, mostrando arrepentimiento por nuestras faltas y amor verdadero por Él y otros, como pruebas de nuestra confianza en su amor y misericordia.

3) Algunos saben que lo pueden hacer pero consideran que sus vidas son muy ocupadas. Así que como solución, estos esperan a que lleguen sus años de retiro, olvidándose que esa misma noche pueden morir. 

4) Otros simplemente no pueden creer que tal romance divino podría ser de la misma calidad que el glorioso romance humano donde los amantes pueden estar visiblemente presentes uno al otro, y así compartir momentos extraordinarios. Si yo no hubiese vivido unos pocos destellos de este romance divino, yo estaría de acuerdo con esta suposición. Simplemente carece de razón pero este Dios Creador, Salvador y Santificador es notorio por faltarle la lógica humana…  Él llama a las gentes más controversiales a este banquete de amor, sabiendo muy bien que muchos pondrán muchas excusas para no asistir. Entre los que finalmente decidieron asistir y con pasados un poco oscuros, están Pablo de Tarso, María Magdalena, Agustín de Hippo, y la lista es larga…

5) Algunos creen que sí pueden asistir y hasta que este romance divino existe, pero consideran que finalmente es muy difícil sentarse a esa mesa. Otra locura porque Dios no ofrecería una cena de bodas para vivir este amor de esposos  sin la ayuda necesaria, sin la guía y hasta milagros si fueran necesarios. Aún más, Él fue el que tomó la iniciativa de venir a esta tierra y quedarse permanentemente en los Tabernáculos del mundo para extender una y otra vez esta invitación a esta fiesta de bodas, y de ayudarnos a medida que crecemos en esta intimidad con Él a través de la Iglesia y los Sacramentos, ¡hasta también inventó la unión de una mujer con un hombre (el matrimonio o como Adán y Eva) para destacar de qué se trata! ¡Cuánta gracia maravillosa y nosotros todavía jugamos a ser brutos!

PALABRAS FINALES:

¿Me creen ustedes todo esto? Quizás no… Pero si a mí se me dio la gracia de conocerlo como VIVO en la Eucaristía cuando era una niña, debo también agregar que probablemente la experiencia de Su amor de esposo… que llenó todo deseo y necesidad dentro de mí, fue para contársela a otros. No me importa quién me lo diga, teólogo o no, “sí podemos” ser las novias del Novio, porque Él es el que lo que hace… Nosotros sólo tenemos que llenar los requisitos de las direcciones que nos dejó… y entonces Él corre a darnos Su misericordia, a revelarnos Su amor de esposo pero en esta tierra… Y yo agregaría que esto último es la forma más extraordinaria de su misericordia. ¿Por qué debería ser diferente a los tiempos de Judas Macabeos cuando estamos a hablando de un Dios justo? No hay nada más simple en el manejo de nuestras almas que el seguir las instrucciones del fabricante, de manera que podamos correr a la casa de nuestro Padre… ¡Sólo recuerden que Él nos creó para que fuéramos Su deleite! ¡Guau!

NO QUIERON QUE SE OLVIDEN que la noticia más grande de todas es que “Sí, podernos ser Su novia”… Claro que sí porque Dios está loquito por nosotros… Cuando entro a la Iglesia, ¡casi no puedo contener Su saludo desde el Tabernáculo, sin yo explotar con gozo y paz! La misericordia de Dios es la respuesta para estos tiempos. ÉL ESTÁ VIVO… Yo no lo veo pero lo siento…Yo no conozco cómo luce Su Cara, pero sí sé cuánto me ama. Nuestra relación de amor ha durado tantos años, que añoro día y noche a volver a mi casa. Él ha resucitado y María de Mágdala después de todo tenía la razón…

Y de paso, como saben estoy orando por un Pentecostés para el sacerdocio ministerial bajo la tutela de San José, y mi oración es que el Espíritu Santo, a través de Su misericordia, les profundice su encuentro personal con Cristo, y estoy ofreciendo mis cruces tan a menudo como posible durante  cada día, unidas al Sacrificio del Jesús en cada Misa en el mundo, para que el Padre los sorprenda con su loco amor pero en una forma nueva…

¿Y por qué yo creo que los pasos del discipulado son la clave para este encuentro con Cristo? Porque Jesús, el Cristo, ¡simplemente no podía dejarnos sin enfocar en todos los pecados que nos robarían de Su misericordia! Aún más, Jesús tenía que dejarnos  ejemplos de estos pecados. Como saben, Él vino a hacer la voluntad de su Padre muriendo en una cruz por nosotros, y así representando el amor más grande que Él podía darnos. Jesús no necesitaba de ser vendido por unas cuantas monedas para ser condenado. Ya Él  había predicado lo suficiente contra sus enemigos, Saduceos, Fariseos y Sacerdotes para merecer la muerte en una cruz. Así que examinemos los pasos del discipulado y los representantes importantes a quienes les faltó seguir su enseñanza.

1. Auto-negación. Esto le faltó a Judas Iscariote. Le encantaba el dinero y más que todo el poder. Yo siempre me he preguntado ¿si él resentía a Pedro, un hombre sin educación y no como él un letrado, por ser escogido como la cabeza de la nueva iglesia? ¿Habría él resentido también a Jesús? Él como Pedro conocía bien a Jesús, Sus enseñanzas y la Tora; en otras palabras, él representaba al teólogo de cualquier siglo. Pero todo esto no garantizó su discipulado… ¡Auch!

2. Miedo a abrazar la cruz. San Pedro tuvo miedo de ser perseguido si lo encontraban ser el amigo de este Jesús que estaba siendo juzgado por las autoridades religiosas judías. ¡El tuvo miedo de la cruz, de dar su vida por la de su amigo, Jesús, aunque éste último la iba a dar por él!

3. Jesús quiere que lo sigamos y hacer lo que Él hizo. ¿Y qué fueron estas cosas?

a) Él dio la vida por nosotros. Obviamente, nosotros debemos dar la vida por Él y por su Verdad.

b) Nos pidió que oráramos al Padre en el cielo, que tocáramos Su puerta, pero Él también hizo lo mismo… ¡Así que la oración no es una escogencia!

c) Jesús les pidió a sus discípulos que predicaran la “Verdad”, pero Él lo hizo también…

d) Nos pide que hagamos la voluntad del Padre aun hasta morir en una cruz, pero como Él lo hizo, nosotros tenemos que hacer lo mismo. No es una escogencia a pesar de que tenemos voluntad propia para rechazarla.

e) Él nos pidió que cambiaramos algunas prácticas que se oponían a Su Verdad, y Su Verdad fue todo amor, por lo tanto, nos llamó a amar a nuestros enemigos.

f) PERO ELPUNTO MÁS IMPORTANTE EN ESTA PRÁCTICA DE SEGUIRLO A ÉL, FUE DE NUNCA TENER MIEDO, porque la Santísima Trinidad, el Padre, el Hijo a la derecha de Padre y en la tierra en cada Tabernáculo, y el Espíritu Santo que estaba por llegar para vivir dentro de cada uno, guardarían esta promesa de que NUNCA ESTARÍAMOS SOLOS. Dios estaría siempre con nosotros.

Ahora noten como cada vez que alguien con autoridad falla en seguir las normas del discipulado, un escándalo religioso desciende sobre el mundo. De Judas Iscariote a San Pedro y en el resto de la historia de la Iglesia, pero el más reciente y precisamente en este mes de mayo, tuvo dos efectos en mí:

1. Me encontré que auto-negación y el abrazo de la cruz de cada día faltaron en este sacerdote famoso quien recientemente dejó nuestra Iglesia en el sur de la Florida. Su pecado fue otro pecado como cualquier otro. ¿No le dijo Jesús a la muchedumbre que lanzaran la primera piedra contra la prostituta si no tenían ellos ningún pecado? Por lo tanto yo no puedo apedrear ni en mi mente a esta persona.Pero el dolor que tuve se debió al darme cuenta que este hombre era un gran predicador de la Palabra, de la Verdad, pero nunca había conocido al Maestro, o sea, no tenía una relación con Él. Conocer a Dios no es saber la teología y hacer parte de lo que Él manda, sino una vida entera de relación que debe cultivarse… Una vez establecida, esta relación permite al Espíritu Santo darnos todo lo que  necesitamos para hacer las cosas como Él las quiere, basado todo en esta experiencia de amor de esposos, Novio y novia.

La auto-negación de no pecar contra el celibato (y esto corresponde a todos nosotros), no es una lucha si se ha establecido esta relación con Jesús…En la práctica del discipulado, se crece poquito a poquito en la auto-negación de las cosas pequeñas, en utilizar el tiempo de acuerdo a Su voluntad y no la nuestra… Eventualmente, Su amor sostiene, santifica, protege, da vida, y cuando llegan las tentaciones mayores, no llegan muy lejos… Como una estudiante de medicina y no mal parecida físicamente, tuve muchas propuestas y nunca ni lo pensé dos veces. De ipso facto, era “no.”  Yo sé de lo que estoy hablando.  Este es un tema delicado para traerlo a este fórum, pero tenía que compartir con ustedes que “sí se puede”, ¡si uno hace lo que se nos ha requerido!

2. Pero el mayor escándalo ha sido de cuatro diferentes programas televisivos hispanos y diarios, y cómo las personas que hablaron de esto (como chisme claro está) y la mayoría católicos porque así lo dijeron, no tienen idea de las enseñanzas de la Iglesia. El Obispo de la otra denominación quien recibió a este sacerdote como un miembro laico por el momento, lo dijo en español y muy claro porque lo hablaba perfecto y sin acento, que este sacerdote no había dejado la Iglesia Católica… Dijo, “Nosotros somos la Iglesia Católica. Él solo ha cambiado de rito ya que hay 3 de ellos: ortodoxo, católico y anglicano.” ¡De esta vez me tomé el tiempo para llorar! Lo mismo repitió en CNN en esa noche y en inglés. Todavía peor: extendió una invitación a todos los amigos de este nuevo miembro laico de la iglesia (sacerdote católico) y a cualquiera que quisiera hacerlo (católicos todos) a asistir a la Misa de este domingo de Pentecostés, y en cierta parroquia episcopal aledaña que “no anda muy bien” (supongo que con pocos miembros), porque este hombre iba a predicar. (Esto que todavía no es clérigo en esa denominación).

Explicó además que este nuevo futuro clérigo debía aceptar el uso de contraceptivos, clérigos casados, mujeres sacerdotisas y divorcio (no mencionó a los pastores homosexuales y a sus matrimonios), aunque no pudiera aceptarlos completamente… Los miembros de estos 4 canales de TV estaban muy tocados porque nunca habían entendido que la iglesia Católica tuviera 3 ritosEn este momento, me tomé el tiempo de llorar hacienda ruido para que el Señor me oyera… Aparecía como un niño con un juguete nuevo… Satanás acaba de terminar su trabajo de confusión, división, acusaciones, mentiras y de dar miedo… ¡Auch!

Este tópico anterior que sucedió hace unos 3 días, Mayo 28, y cuando la mayoría de este blog ya estaba escrito, me dio más entendimiento de que debo parar de escribir y usar el tiempo diferente. Debo entrar en una nueva fase en los últimos días en esta tierra. Necesito vivir el discipulado mejor y mejor cada día con la ayuda de mi Señor misericordioso, para poder rogar por el sacerdocio ministerial como nunca antes. Y repito, como nunca antes… No me cabe duda que tengo que comenzar conmigo misma e inmediatamente antes de que las cosas se pongan peor… Aun más, a través de los años había hecho una lista de todas las formas cómo puedo yo desbaratar y obstruir mi vocación al discipulado. Yo lo usaba leer antes de acostarme, mirando las formas como había fallado en mi auto-negación en ese día, o como había arrastrado mis cruces, etc. Hice preguntas para cada sección para poder revisarlas rápidamente, arrepentirme y hacer un acto de enmienda para el día siguiente. Tendré que buscar esas listas y hacerlo de nuevo…

Además entendí claramente que sólo orando por el sacerdocio no es suficiente… Podría consistir en sólo palabras… Tengo que dar  mi vida por ellos y ofrecer el sacrificio de vivir la mejor vida de discípula posible, de manera de poder extraer la misericordia de Dios repetidamente para un nuevo Pentecostés. Necesito el tiempo, el silencio, la dedicación para amarlos como si fueran mis propios hijos o bebitos. Necesito amarlos como Él los ama, como una madre ama a su bebé, y seguir viviendo el discipulado. Y como Romanos 8:28 lo promete, este ultimo escándalo me despertó al hecho que soy más católica hoy que el mes pasado, y que estoy lista a dar mi vida por el sacerdocio ministerial y no en palabras, pero en acción… Es también interesante que estemos a 19 días de comenzar el año dedicado a los sacerdotes…

Y en el contexto de sólo unas horas después de lo narrado anteriormente, me encontré preguntándome  qué es lo que desearía en un sacerdote ministerial (en realidad se aplica a todos nosotros), y terminé con esta lista:

1. Yo quiero ver en un sacerdote a un pecador adornado con la Gracia del Orden Sacerdotal para que “hagan a Jesús” para mi consumo y para darme los sacramentos, que es lo que necesito para este camino de discipulado. También quiero reverenciarlo y respetarlo por su vocación.

2. Quiero encontrarme diariamente con su humanidad y su visible lucha de tratar de ser el mejor discípulo de acuerdo a las normas del Maestro.

3. Con el tiempo quiero que sea mi héroe, no porque es un santo… No… Yo quiero  ver su humanidad venciendo a sus fragilidades naturales y convencido por propia experiencia de que el amor de esposos no sólo existe entre humanos, pero entre el Señor y cada uno de nosotros. Quiero ver como su práctica del discipulado lo transforma de gloria en gloria, de año a año. Querría ser testigo de esta transformación.

4. Querría ver en un sacerdote lo que pasó a Pablo de Tarso… Cómo él se encontró con Cristo  y nunca tuvo interés en casarse… porque ya estaba casado con el Novio, ya había vivido ese amor de esposo… Pablo hasta daba consejos contra el matrimonio si era posible. O quisiera ver a un Agustín de Hipo quien dejó su concubina y de nuevo, porque el amor de Cristo había sido suficiente.

5. Quisiera ver a mi sacerdote abiertamente decir que no tiene necesidad de tener sus propios hijos porque es un acto de auto-amor y una forma de orgullo, o curiosidad de ver sus genes reflejados en otra ser humanado, y que su práctica del discipulado le trajo el entendimiento de este punto y le sanó esa necesidad…

6. Quisiera ver a mi sacerdote mostrando señales de estar enamorado del Crucificado, aún dentro de tanto trabajo, cansancio y en el medio de la asperezas de laicos que no han comenzado su trabajo de discipulado. Y quisiera oírlo decir que sólo tratando de ser un discípulo  le ha ayudado a su corazón a enamorarse poquito a poco.

7. Yo quisiera ver al pastor encargado de la escuela de la parroquia aspirando graduar a los chicos de octavo grado no sólo con un conocimiento formidable del ABC, pero con un conocimiento soberbio de Jesús VIVO en la Eucaristía.

 

 

P.S. Gracias por sus oraciones. Si los he ofendido con estos escritos, mea culpa. Excusen mi inglés cuando no fue perfecto… Después de todo es mi segunda lengua.

Eclesiástico 18: 8- 14. ¿Qué es el hombre? ¿Para qué sirve? ¿Qué bien y qué mal es capaz de hacer? Los años del hombre están contados, y son muchos si llegan a cien. Por eso el Señor es paciente con los hombres y derrama sobre ellos Su  misericordia. El Señor ve y sabe que el final de los hombres es miserable; por eso los perdona una y otra vez. La misericordia del hombre se limita a su prójimo, la del Señor llega a todo viviente. Él castiga, corrige, enseña y conduce como hace un pastor su rebaño; se compadece de los que aceptan su corrección y buscan cumplir sus decisiones.”


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